Me gustaría ser el libro que está entre tus manos, elegido entre tantos..., tan tentadores..., tras pasar la criba de tus gustos y caprichos.
Ese libro con historias de amor, de pasión, intriga y engaños, de ilusiones, sueños y desengaños, de miedos... que esperan dormidas entre sus hojas el suave roce de tus dedos y la mirada penetrante y atenta de tus preciosos ojos negros.
Ese libro que te hace soñar, sentir, reir...., arrancándote de la rutina y llevándote a su interior, a formar parte de esas historias dormidas, que ante tu presencia despiertan y toman vida.
Ese libro que cae sobre tu pecho cada noche, quedando inmovil muy cerca de tu corazón, siguiendo el copás de tu sosegada respiración.
Ese libro que te gusta releer de vez en cuando y que ocupa un lugar privilegiado y que con solo mirarlo te estremece..., recordando las noches en vela hasta conseguir devorarlo, hasta descubrir su secreto dormido.
martes, 2 de febrero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
La vida es dura.....
Me doy cuenta de que la vida es dura..., y más cuando se es madre, día tras día, levántate, preparate, prepara el desayuno de tu retoño, "motivarle", para que se tome el zumo pues se le van las vitaminas, que se coma las tostadas, el colacao...., y todo esto contra reloj, pues aunque se levante pronto este ritual se alarga durante casi un hora...., una hora en la que intentas contener tu frustración ante la sordera selectiva y la tiranía infantil. ¡¡Rápido, lávate los dientes, la cara, haz pis que no llegamos!!, y mientras lo único que quiere el niño es hablar de dinosaurios y ¡¡no se conforma con el tyranosaurio, qué es el más conocido, no, no!!, ¡¡¡mira que me ha salido listillo!!!, escuchar sus parrafadas sobre los dinosarios carnívoros y los herbivoros, que si el jurásico, el cretácico....., y muchas etapas más!!!, mientras le ayudo a vestirse..............., llegamos agotados a la puerta del colegio. Por fin suena la campana y todos a la fila para entrar a clase, ahí empieza mi pequeño sosiego que comienza a esfumarse en cuanto entro por el portal de casa y me viene a la cabeza la cantidad de tareas que quedan por hacer, recoge los dinosaurios del suelo, los herbivoros, los carnívoros, el pijama, la taza del colacao, el colacao derramado, los restos de tostada por todas las partes ¡¡¡cielos hasta en las paredes!!!, haz las camas, friega los cacharros y los de la cena, pues a nadie se le ocurrió fregarlos en el momento...., limpia baños, pasa el polvo, plancha la ropa que se va acumulando a lo largo de los días, ¡¡¡fíjate ya no me acordaba de que tenía este pantalón!!!....., y piensa en qué hacer de comer........(bueno cuando la hago, que yo lo ama de cas lo llevo muy mal) ¡¡¡¡pero si no tengo arroz!!!!, bueno le echo espaguetis que esta salsa le pega a todo, pon lavadora, cuelga ropa, descuelga ropa....., ¡¡¡es un horror!!!, y todavía no termina la mañana, todavía he de preparar el material para los cursos...,¡¡Ja!!!, encima.... de TRABAJO EN EQUIPO para más Inri.
Vete a por el niño al cole con la merienda, ¡¡¡¡¡no quiero plátano, no quiero ese jamón, quiero del rojito!!!!, y de nuevo corriendo para llegar a la piscina (lunes y miércoles) o al taekondo o como se diga (martes y jueves), pues después de la saturación que tengo de nombres de dinosaurios una no tiene ya el disco duro para información baladí.
Vuelta a casa, termina lo que dejaste sin hacer, juega con el niño, prepara la cena....., y por fin el principito se va a la cama, tan tierno, tan dulce y mimoso..., te da un beso, el más dulce de todos los besos, se mete sus deditos a la boca y se me olvida todo el ajetreo del día.
Mil besos mi pequeño pedazo de cielo.
Vete a por el niño al cole con la merienda, ¡¡¡¡¡no quiero plátano, no quiero ese jamón, quiero del rojito!!!!, y de nuevo corriendo para llegar a la piscina (lunes y miércoles) o al taekondo o como se diga (martes y jueves), pues después de la saturación que tengo de nombres de dinosaurios una no tiene ya el disco duro para información baladí.
Vuelta a casa, termina lo que dejaste sin hacer, juega con el niño, prepara la cena....., y por fin el principito se va a la cama, tan tierno, tan dulce y mimoso..., te da un beso, el más dulce de todos los besos, se mete sus deditos a la boca y se me olvida todo el ajetreo del día.
Mil besos mi pequeño pedazo de cielo.
viernes, 15 de enero de 2010
Nuestras extrañas exigencias (autor Vicente Gallego)
Para que tú me ames, para que yo conserve
tu amor más alto y puro, sólo debo
-me dices-
cumplir un mandamiento:
no mentirte jamás, no mentirte siquiera
cuando más necesites que lo haga,
porque tú -me aseguras-
lograrás perdonar cualquier ofensa,
cualquier traición si la confieso.
Y así, con un engaño, mintiéndote y mintiéndome,
demandas mi franqueza más suicida.
Por tu parte,
para que yo te ame, para que tu conserves
mi amor más alto y puro,
sólo debes cumplir un mandamiento:
no dejar de mentirme, porque no lograría
amarte en tu verdad.
Lo que yo amo es tu forma de engañarme.
Por lo que a mí respecta, complaceré tu gusto:
te mentiré jurando que no miento,
y si logro tenerte para siempre engañada,
habrás de agradecerme un amor tan sincero
que no sienta el impulso de decir su verdad,
porque es la verdad la traición más cobarde
y nadie necesita su confidencia cruel
por más que la suplique.
tu amor más alto y puro, sólo debo
-me dices-
cumplir un mandamiento:
no mentirte jamás, no mentirte siquiera
cuando más necesites que lo haga,
porque tú -me aseguras-
lograrás perdonar cualquier ofensa,
cualquier traición si la confieso.
Y así, con un engaño, mintiéndote y mintiéndome,
demandas mi franqueza más suicida.
Por tu parte,
para que yo te ame, para que tu conserves
mi amor más alto y puro,
sólo debes cumplir un mandamiento:
no dejar de mentirme, porque no lograría
amarte en tu verdad.
Lo que yo amo es tu forma de engañarme.
Por lo que a mí respecta, complaceré tu gusto:
te mentiré jurando que no miento,
y si logro tenerte para siempre engañada,
habrás de agradecerme un amor tan sincero
que no sienta el impulso de decir su verdad,
porque es la verdad la traición más cobarde
y nadie necesita su confidencia cruel
por más que la suplique.
¿Tu me aburres o yo me aburro? (Autora: Silvia Salinas)
Cuando el tiempo pasa la rutina va tejiendo su telaraña por encima de ciertas parejas, cada integrante pasa a ver esta rutina como un problema de la pareja. Pero los problemas de pareja son problemas personales que se expresan en la relación. Cuando estoy contigo y me aburro la respuesta inmediata, la que más tranquilo me deja es, vos me aburrís, ya no sos la misma (o ya no sos el mismo).
Sin embargo, para no confundirnos, lo que primero deberíamos hacer es observar que sucede con nosotros, con la manera que estamos construyendo nuestra vida y comprobar si no estamos siendo los artífices de nuestro aburrimiento o de nuestro agobio.
Solemos estar tomados por las ansias de progreso, de éxito pero, qué está sucediendo realmente en nuestro interior, suele pasar que en todo ese camino vamos perdiendo de vista el alma y cuando eso sucede la vida se vuelve gris y eso incluye a la pareja.
El camino es ver que está pasando con nuestra vida. Si realmente estamos donde nos place,. hacemos lo que queremos, o vamos donde realmente queremos ir. No es fácil contestar a este interrogante. Muchas veces estamos tomados por los proyectos y metas que nuestra sociedad o nuestro propio ego nos impone, entonces nos decimos: “Debería estar contento ya que hago lo que debo, lo que siempre quise hacer”. Pero no solemos ver qué parte de nuestro interior queda atrás por conseguir las “loables metas”.
Si vivimos atiborrados de objetivos, es probable que vayamos perdiéndonos de vista a nosotros mismos, entonces, cuando las metas se cumplen, no nos proporcionan el alimento que esperábamos. Los logros materiales llegan pero el aburrimiento igual aparece. Surge entonces una conclusión inevitable: Si tenemos todo para ser felices y no lo somos, la que no funciona es la pareja.
La búsqueda de un tercero, un amante, es una de las salidas a este tipo de crisis. Lo nuevo de la relación (y lo prohibido) sacuden la rutina pero lo que sucede es que un amante, no sólo nos saca de la rutina de la pareja, sino que nos sacude de la rutina de nuestra vida. Y aquí puede ocurrir una confusión fatal, porque lo que realmente puede estar sucediendo es que lo que nos aburre o nos agobia no es la pareja sino la vida que estamos llevando.
Necesitamos tomarnos el tiempo para observar si la vida que llevamos, en todos sus aspectos, llena nuestra alma. No es un asunto fácil. Cumplir con logros económicos, avanzar laboralmente, o escalar en la posición social da cierta satisfacción, pero se trata de una satisfacción superficial. Es necesario saber que sucede con la verdadera felicidad, es decir, indagar que pasa en lo más profundo de nuestro interior, preguntarnos si respetamos a ultranza nuestras necesidades, si fuimos fieles a nosotros mismos o “vendimos” esa parte a cambio de una comodidad superficial.
Seguramente nos llevó mucho tiempo y esfuerzo armar la estructura que armamos y da mucho miedo salir de la coraza de “protección” que nos proporciona. Recuperar la libertad de decidir sin ningún mandato desafía nuestra “seguridad”, por eso necesitamos apelar a toda nuestra valentía si decidimos vivir como sentimos.
Mientras tanto, a medida que nos alejamos de nuestro centro, por mas logros externos que tengamos, la vida misma, para nosotros, toma una tonalidad opaca y aburrida y dentro de esa vida está nuestra pareja. Cuando eso sucede solemos persistir en la misma receta y buscamos afuera poniéndonos nuevas metas o buscando a “otro” que nos traiga aquello que nos falta.
Solo cuando recuperamos la libertad de decidir, cuando nos acercamos a nuestro sentir, descubrimos nuestros aspectos creativos y podemos animarnos a bailar, escalar, o quizás conmovernos tan solo al contemplar la brillantez de un color. Sólo entonces podremos saber si hay encuentro o no con nuestra pareja, si realmente nos aburre o es nuestro aburrimiento y nuestro agobio el que nos martiriza.
Antes de mirar a nuestra pareja, necesitamos mirar a todos los aspectos de nuestra vida, para que cuando lleguemos al final del camino no tengamos que decir como lo hizo el gran Jorge Luis Borges: “Cometí el peor pecado de mi vida, no ser feliz”.
Sin embargo, para no confundirnos, lo que primero deberíamos hacer es observar que sucede con nosotros, con la manera que estamos construyendo nuestra vida y comprobar si no estamos siendo los artífices de nuestro aburrimiento o de nuestro agobio.
Solemos estar tomados por las ansias de progreso, de éxito pero, qué está sucediendo realmente en nuestro interior, suele pasar que en todo ese camino vamos perdiendo de vista el alma y cuando eso sucede la vida se vuelve gris y eso incluye a la pareja.
El camino es ver que está pasando con nuestra vida. Si realmente estamos donde nos place,. hacemos lo que queremos, o vamos donde realmente queremos ir. No es fácil contestar a este interrogante. Muchas veces estamos tomados por los proyectos y metas que nuestra sociedad o nuestro propio ego nos impone, entonces nos decimos: “Debería estar contento ya que hago lo que debo, lo que siempre quise hacer”. Pero no solemos ver qué parte de nuestro interior queda atrás por conseguir las “loables metas”.
Si vivimos atiborrados de objetivos, es probable que vayamos perdiéndonos de vista a nosotros mismos, entonces, cuando las metas se cumplen, no nos proporcionan el alimento que esperábamos. Los logros materiales llegan pero el aburrimiento igual aparece. Surge entonces una conclusión inevitable: Si tenemos todo para ser felices y no lo somos, la que no funciona es la pareja.
La búsqueda de un tercero, un amante, es una de las salidas a este tipo de crisis. Lo nuevo de la relación (y lo prohibido) sacuden la rutina pero lo que sucede es que un amante, no sólo nos saca de la rutina de la pareja, sino que nos sacude de la rutina de nuestra vida. Y aquí puede ocurrir una confusión fatal, porque lo que realmente puede estar sucediendo es que lo que nos aburre o nos agobia no es la pareja sino la vida que estamos llevando.
Necesitamos tomarnos el tiempo para observar si la vida que llevamos, en todos sus aspectos, llena nuestra alma. No es un asunto fácil. Cumplir con logros económicos, avanzar laboralmente, o escalar en la posición social da cierta satisfacción, pero se trata de una satisfacción superficial. Es necesario saber que sucede con la verdadera felicidad, es decir, indagar que pasa en lo más profundo de nuestro interior, preguntarnos si respetamos a ultranza nuestras necesidades, si fuimos fieles a nosotros mismos o “vendimos” esa parte a cambio de una comodidad superficial.
Seguramente nos llevó mucho tiempo y esfuerzo armar la estructura que armamos y da mucho miedo salir de la coraza de “protección” que nos proporciona. Recuperar la libertad de decidir sin ningún mandato desafía nuestra “seguridad”, por eso necesitamos apelar a toda nuestra valentía si decidimos vivir como sentimos.
Mientras tanto, a medida que nos alejamos de nuestro centro, por mas logros externos que tengamos, la vida misma, para nosotros, toma una tonalidad opaca y aburrida y dentro de esa vida está nuestra pareja. Cuando eso sucede solemos persistir en la misma receta y buscamos afuera poniéndonos nuevas metas o buscando a “otro” que nos traiga aquello que nos falta.
Solo cuando recuperamos la libertad de decidir, cuando nos acercamos a nuestro sentir, descubrimos nuestros aspectos creativos y podemos animarnos a bailar, escalar, o quizás conmovernos tan solo al contemplar la brillantez de un color. Sólo entonces podremos saber si hay encuentro o no con nuestra pareja, si realmente nos aburre o es nuestro aburrimiento y nuestro agobio el que nos martiriza.
Antes de mirar a nuestra pareja, necesitamos mirar a todos los aspectos de nuestra vida, para que cuando lleguemos al final del camino no tengamos que decir como lo hizo el gran Jorge Luis Borges: “Cometí el peor pecado de mi vida, no ser feliz”.
jueves, 14 de enero de 2010
De nuevo el silencio......, pero esta vez....., duele más......,porque se va repitiendo, porque sin quererlo lo provoco, me equivoco y pienso que es cierto, y ya se sabe... hay que tener cuidado con lo que se piensa, pues a veces se hace realidad, hacemos que se haga realidad, la profecía autocumplida....., tantos libros leídos, tantos cursos.... y que poco integrado!!!.... el causante de todo esto...., EL MIEDO, y ya se sabe también, que con miedo no se puede vivir, nos bloquea, nos sesga, nos hace ver las cosas de forma negativa, pesimista, creemos que no somos capaces, que no valemos, que no somos dignos de amor, o de que nos deseen....., nos equivocamos una y otra vez y sufrimos por lo que nosotros mismos nos hemos impuesto haciendo responsables a los demás.....buscando continuamente el perdón de los demás....., por ser como somos, pesimistas, negativos.......buscando doble significado a las palabras, cuando solo hay uno..., haciéndonos sufrir de forma gratuita...., deseando volver a ese estado anterior, cuando las palabras no se habían dicho, cuando la sonrisa y el deseo brotaban por todos los poros de nuestro cuerpo......
Y de nuevo..... el silencio, en el que nada y todo cabe.........,todo lo que mis pensamientos quieran....., hacia donde quieran ir.....y..........., van hacia ti, de nuevo a pedirte que lo rompas, que rompas este silencio provocado por el miedo, por mi miedo que hace que te ahuyentes cuando más te necesito.........
Y de nuevo..... el silencio, en el que nada y todo cabe.........,todo lo que mis pensamientos quieran....., hacia donde quieran ir.....y..........., van hacia ti, de nuevo a pedirte que lo rompas, que rompas este silencio provocado por el miedo, por mi miedo que hace que te ahuyentes cuando más te necesito.........
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